Como siempre, Truman Capote

Published by giltrix under on 2:57 PM

UN RECUERDO NAVIDEÑO
cuento

Truman Capote
Una mañana de últimos de noviembre. Un amanecer de invierno, hace más de veinte años. La cocina de una vieja casa espaciosa en una aldea. Constituye su rasgo principal una gran estufa negra; pero hay también una gran mesa redonda y una chimenea con dos mecedoras colocadas ante ella. Aquel día comenzaba en la chimenea el rugido invernal.

Una mujer de pelo corto y canoso está de pie ante la ventana de la cocina. Lleva zapatos de tenis y un informe suéter gris sobre un vestido de algodón veraniego. Es pequeña y vivaracha como una gallinita de bantam; pero, debido a una larga enfermedad de la infancia, sus hombros son lastimosamente gibosos. Su rostro es singular..., parecido al de Lincoln, así de áspero, curtido por el sol y el viento; pero también es delicado, de fino trazo, y sus ojos son tímidos, color de cereza.
-¡Oh, madre mía! -exclama, empañando el viidrio de las ventanas con su aliento-. ¡Llegó el tiempo de los pasteles de fruta!
La persona a quien habla soy yo. Tengo siete años; ella, sesenta y pico. Somos primos, muy distantes, y hemos vivido juntos..., bueno, desde que yo puedo recordar. Viven en la casa otras personas, parientes; y aunque tienen poder sobre nosotros, y con frecuencia nos hacen llorar, en general no advertimos mucho su existencia. Somos el mejor amigo uno de otro. Me llama Buddy, en recuerdo de un muchacho que fue antes su mejor amigo. El otro Buddy murió en 1880 y tantos, cuando ella era todavía una niña. Ahora es todavía una niña.
-Lo supe antes de levantarme -dice, alejánndose de la ventana con una excitada decisión en los ojos-. ¡La campana de la Audiencia sonaba tan fría y clara! Y no había pájaros que cantasen; se habían marchado a tierras más cálidas, sí. ¡Oh, Buddy deja de tragar bizcochos y trae nuestro carrito! Ayúdame a buscar mi sombrero. Tenemos que hacer treinta pasteles.

Siempre lo mismo: llega una mañana de noviembre y mi amiga, como inaugurando oficialmente la época navideña que alboroza su imaginación y aviva las llamas de su corazón, anuncia: «¡Llegó el tiempo de los pasteles de frutas! trae nuestro carrito. Ayúdame a buscar mi sombrero».
Se encuentra el sombrero, una rueda de paja adornada con rosas de terciopelo que la intemperie ha marchitado: en otro tiempo perteneció a una parienta muy elegante. Los dos juntos empujamos nuestro carrito, un destrozado coche de niño, hacia el jardín y hacia un bosquecillo de pacanas. El carrito es mío, es decir, fue comprado para mí cuando nací. Está hecho de mimbre, bastante desbaratado, y las ruedas se bambolean como las piernas de un borracho. Pero es un servidor leal; en primavera, lo llevamos a los bosques y lo llenamos de flores, hierbas, helechos para las macetas de nuestra galería; un verano, lo cargamos con provisiones para el picnic y con cañas de azúcar para pescar, y lo empujamos hasta la orilla del arrollo; también tiene sus usos invernales: transportar leña del patio a la cocina, servir de cama tibia para Queenie, nuestra pequeña terrier anaranjada y blanca, vigorosa, que ha sobrevivido a enfermedades y a dos mordeduras de serpientes de cascabel. Ahora Queenie va trotando junto al carrito.

Tres horas más tarde estamos de regreso en la cocina con una carretada de pacanas caídas de los árboles. Nos dolía la espalda por el esfuerzo de recogerlas: era difícil encontrarlas (puesto que la cosecha principal había sido recogida sacudiendo los árboles y vendida por los propietarios de la huerta, que no éramos nosotros) entre las hojas que las ocultaban y la hierba escarchada y engañadora. ¡Craaac! Un alegre crujido y estallidos de un trueno en miniatura se oyen cuando se rompen las cáscaras y el dorado montón de dulces almendras aceitosas y marfileñas aumenta en la vasija de criolita. Queenie pide que lo dejemos probar, y de cuando en cuando mi amiga le da furtivamente un trocito, aunque insistiendo en que con ello nos privamos.
--No debemos, Buddy. Si empezamos, no parraremos. Y apenas si alcanza con esto. Para treinta pasteles.

La cocina está oscureciéndose. El crepúsculo convierte la ventana en un espejo: nuestro reflejo se mezcla con la luna naciente mientras trabajamos junto a la chimenea al resplandor del fuego. Por último, cuando la luna ya está alta, arrojamos la última cáscara al fuego y, suspirando al unísono, la vemos encenderse. El carrito está vacío, la vasija llena hasta el borde.

Cenamos (bizcochos fríos, tocino, dulce de zarzamora) y discutimos sobre lo que haremos mañana. Mañana empieza la clase de trabajo que me gusta más: comprar. Cerezas y sidra, jengibre y vainilla, pasas y nueces y whisky, y, ¡oh, tanta harina, mantequilla, tantos huevos, especias, esencias! ¡Caramba, necesitaremos un pony para tirar del carrito hasta la casa!

Pero antes de que se puedan efectuar esas compras, está la cuestión del dinero. Ninguno de los dos lo tiene. Excepto las miserables sumas que alguna vez obtenemos de las personas de la casa (diez centavos se considera una gran cantidad), o lo que ganamos con ciertas actividades: ventas diversas, de cubos llenas de moras cosechadas por nosotros, tarros de mermelada y jalea de manzana y conservas de melocotón hechas en casa, flores para los entierros y las bodas. Una vez ganamos un concurso sobre el fútbol nacional. No es que entendiéramos nada de fútbol. Es, simplemente, que participamos en cualquier concurso de que tuviéramos noticias: en aquel momento nuestras esperanzas se cifraban en el gran premio de cincuenta mil dólares ofrecidos para dar nombre a una nueva marca de café (propusimos «A.M.»; y después de alguna vacilación, pues mi amiga pensaba que acaso sería sacrílego el slogan «A.M. Amén»). Para decir la verdad, nuestra única empresa «realmente» provechosa fue el Museo de Rarezas y Diversiones que organizamos en el cobertizo de un patio, dos veranos antes. Las Diversiones consistían en una linterna mágica con vistas de Washington y de Nueva York que nos prestó una parienta que había estado en aquellos lugares (y se puso furiosa cuando descubrió para qué se la habíamos pedido); las Rarezas, un polluelo de tres patas empollado por una de nuestras gallinas. Todo el mundo quería ver aquel polluelo; hacíamos pagar un níquel a los mayores y dos centavos a los niños. Y habíamos colectado lo menos veinte dólares cuando se cerró el museo por la muerte de la principal atracción.

Pero de una manera o de otra, cada año reuníamos unos ahorros para Navidad, el Fondo de los Pasteles de Frutas. Guardábamos ese dinero en una vieja bolsa de cuentas, bajo una tabla suelta del piso, bajo el orinal, bajo la cama de mi amiga. Rara vez sacamos la bolsa de su seguro escondrijo, excepto para depositar dinero o, como sucede cada sábado, para retirarlo; pues los sábados se me conceden diez centavos para ir al cine. Mi amiga no ha ido nunca al cine ni piensa ir. Dice:
-Prefiero que me lo cuentes, Buddy. De essta manera puedo imaginar más. Por otra parte, una persona de mi edad no debe gastarse la vista. Cuando el Señor venga, que pueda verlo claramente.

Además de no haber visto nunca una película, nunca tampoco había: comido en un restaurante, viajado hasta más de cinco millas de la casa, recibido o enviado un telegrama, leído nada excepto tebeos y la Biblia, usado maquillaje, maldecido, deseado mal a nadie, mentido a sabiendas, dejado que un perro hambriento siguiera hambriento. He aquí algunas cosas que ha hecho y que hace: mató con un azadón la mayor serpiente de cascabel que se ha visto en este condado (de dieciséis anillos), toma rapé (secretamente), domestica colibríes (hagan la prueba) hasta que se posen sobre su dedo, cuenta historias de fantasmas (ambos creemos en fantasmas) tan escalofriantes que le hielan a uno en Julio, habla sola, pasea bajo la lluvia, cultiva las más hermosas camelias japonesas de la población y sabe la receta de toda clase de viejas curaciones indias, incluyendo un remedio mágico para extirpar verrugas.

Ahora, terminada la cena, nos retiramos a nuestra habitación, situada en una parte remota de la casa, donde mi amiga duerme en una cama de hierro cubierta con una vieja colcha y pintada de rosa, su color favorito. Silenciosamente, entregados a los placeres de la conspiración, sacamos la bolsa de su escondrijo y derramamos su contenido sobre la colcha. Billetes de a dólar apretadamente enrollados y verdes como brotes de mayo. Sombrías monedas de a cincuenta centavos, lo bastante pesadas para mantener cerrados los ojos de un muerto. Hermosas piezas de a diez, la moneda más viva, la que realmente tintinea. Níqueles y cuartos de dólar, pulidos por el uso como guijarros de arrollo. Pero, más que nada, un odioso montón de centavitos de color acre. El verano pasado los otros de la casa convinieron en pagarnos un centavo por cada veinticinco moscas que matáramos. ¡Oh, la carnicería de agosto, las moscas que volaron al cielo! Sin embargo, ése no era un trabajo que nos enorgulleciera. Y mientras estábamos sentados contando centavos, era como si volviéramos a hacer el recuento de moscas muertas. Ninguno de los dos tenía cabeza para los números; contábamos lentamente, nos equivocábamos, volvíamos a empezar. De acuerdo con los cálculos de mi amiga, tenía $ 12.73. Según los míos, exactamente $13.
-Espero que te hayas equivocado, Buddy. NNo podemos hacer nada con trece. Los pasteles saldrían mal. O alguien iría al cementerio. ¡Ni pensar en levantarme de la cama el día trece!
Eso es verdad: mi amiga siempre pasa los días trece en la cama. Por lo tanto, para asegurarnos, separamos un centavo y lo arrojamos por la ventana.

De todos los ingredientes que componen nuestros pasteles de frutas, el whisky es el más caro, así como el más difícil de obtener: las leyes estado prohíben su venta. Pero todo el mundo sabe que se puede comprar una botella al señor Jajá Jones. Al día siguiente, terminada nuestras compras más prosaicas, nos dirigimos al establecimiento del señor Jajá, un «pecaminoso» ( según la opinión pública) café, donde hay baile y frituras de pescado, a la orilla del río. Habíamos estado allí antes y con el mismo objeto; pero los años anteriores tratamos con la esposa de Jajá, una india oscura como el yodo, pelo oxigenado color latón y un aire de extrema fatiga. Nunca, en verdad, habíamos visto a su marido, aunque habíamos oído decir que también es indio. Un gigante con cicatrices de navaja en las mejillas. Lo llaman Jajá porque es muy ceñudo, un hombre que nunca ríe.
A medida que nos acercábamos al café (larga cabaña de troncos, festoneada dentro y fuera con filas alegres y deslumbradoras bombillas eléctricas, que se levantaban junto a la orilla fangosa del río, bajo la sombra de árboles ribereños donde el musgo sube entre las ramas como niebla gris), nuestros pasos se hacían más lentos. Hasta Queenie deja de corretear y anda muy pegada a nosotros. Ha habido asesinatos en el café de Jajá. Personas despedazadas. Descalabradas. Hay un caso que irá al tribunal el mes próximo. Naturalmente, tales sucesos ocurren por la noche, cuando las luces de colores proyectan dibujos fantásticos y el fonógrafo aúlla. De día, el establecimiento de Jajá se ve mísero y desierto. Llamo a la puerta, Queenie ladra, mi amiga grita:
-¿Señora Jajá? ¿Señora? ¿Hay alguien en la casa?
Pasos. La puerta se abre. Nuestros corazones dan un vuelco. ¡Es el propio señor Jajá Jones! Y «es» un gigante; y «sí» tiene cicatrices; y «no» sonríe. Ceñudo, nos mira con ojos oblicuos de Satán y pregunta:
-¿Qué quieren de Jajá?
Por un momento estamos demasiado paralizados para contestar. Al fin mi amiga encuentra a medias su voz, un susurro de voz a lo sumo:
-Si nos hace el favor, señor Jajá, quisiérramos un litro de su mejor whisky.
Sus ojos se inclinan más. ¿Quién lo creería? ¡Jajá está sonriendo! Es más, ríe.
-¿Quién de ustedes es el bebedor?
-Es para hacer pasteles de fruta, señor Jaajá. Para cocinar.
Eso lo calma. Frunce el ceño.
-¡Qué manera de malgastar el buen whisky!<> -De por allá - murmura ella, vagamente. Una vez se detiene un coche y la holgazana esposa del rico propietario del molino se asoma y relincha:
-Les doy veinte centavos por ese viejo árbbol.
Ordinariamente mi amiga tiene miedo de decir que no; pero en esta ocasión sacude prontamente la cabeza:
-No lo daríamos ni por un dólar.
-¡Un dólar! ¡Madre! Cincuenta centavos. EEs lo más que doy. ¡Por Dios, mujer!, pueden ir a buscar otro.
En respuesta, mi amiga observa suavemente:
-Lo dudo. Nunca hay dos de nada.
En casa, Queenie se deja caer junto al fuego y duerme hasta la mañana, roncando fuerte como un ser humano.

~ ~ ~

Un baúl en el desván contiene: una caja de zapatos llena de colas de armiño (procedentes de una capa de teatro de una curiosa dama que una vez alquiló una habitación en la casa), rollos de colgajos de relumbrón dorados por los años, una estrella de plata, una corta serie de bombillas acarameladas, viejas, indudablemente peligrosas. Excelente decoración hasta donde alcanza, que no es lo suficiente: mi amiga quiere que nuestro árbol resplandezca «como una ventana de los baptistas», que se doble bajo el peso de las nieves de adorno. Pero no podemos costear los esplendores de fabricación japonesa que venden en el «cinco y diez». Por lo tanto, hacemos lo que hemos hecho siempre: pasar días sentados ante la mesa de la cocina con tijeras y lápices y montones de papel de colores. Yo hago los dibujos y mi amiga los recorta: gran cantidad de gatos, peces también (porque son fáciles de dibujar), algunas manzanas, algunas sandías, unos pocos de ángeles alados hechos de envoltorios de papel de estaño que tenemos guardado. Empleamos imperdibles para sujetar al árbol esas creaciones: como toque final, salpicamos las ramas con algodón desmenuzado (recogido en agosto con ese propósito). Mi amiga, contemplando el efecto, junta sus manos.
-Ahora, francamente, Buddy, ¿no te parece bueno para comer?
Queenie trata de comerse un ángel.
Después de tejer y adornar con cintas las coronas de acebo para todas las ventanas de la fachada, nuestro proyecto inmediato es la preparación de los regalos para la familia. Pañoletas para las damas, para los hombres un jarabe, preparado en casa, de limón, regaliz y aspirina, para tomarlo «a los primeros síntomas de un resfriado y después de cazar». Pero cuando llega la hora de preparar nuestros mutuos regalos, mi amiga y yo nos separamos para trabajar secretamente. Me gustaría comprarle un cuchillo con mango de nácar, una radio, una libra de cerezas cubiertas de chocolate (una vez probamos algunas y ella siempre jura: «viviría siempre de cerezas, Buddy. ¡Señor, si, podría...!, y esto no es tomar Su nombre en vano»). En vez de todo eso, le estoy haciendo una cometa. A ella le gustaría regalarme una bicicleta (lo ha dicho un millón de veces: «si yo pudiera, al menos, Buddy. Ya es bastante malo pasar la vida sin lo que "uno" desea; pero, que Dios lo confunda, lo que me fastidia es no poder dar a "alguien" lo que deseo que tenga. Pero cualquier día lo haré, Buddy. Te encontraré una bicicleta. No preguntes cómo. La robaré quizá»). En vez de eso, estoy casi seguro de que me está haciendo una cometa..., igual que el año pasado, y que el anterior: el anterior a ese nos regalamos hondas. Todo lo cual me parece muy bien. Pues somos campeones de vuelo de cometa, sabemos estudiar el viento como los marineros; mi amiga, más experta que yo, puede elevar una cometa cuando ni siquiera sopla brisa suficiente para arrastrar a las nubes.
La víspera de Navidad, por la tarde, reunimos un níquel y vamos a la carnicería a comprar el regalo tradicional para Queenie, un buen hueso de ternera para roer. El hueso, envuelto en papel fantasía, se cuelga alto en el árbol, cerca de la estrella de plata. Queenie sabe que está allá. Se agazapa al pie del árbol mirando hacia arriba en un arrobo codicioso. Cuando llega la hora de ir a dormir se niega a moverse. Su excitación es igualada por la mía. Levanto a patadas las mantas y doy vueltas a la almohada como si fuese una abrasadora noche de verano. En algún lugar canta un gallo, falsamente, pues el sol está todavía al otro lado del mundo.
-¿Buddy, estás despierto?
Es mi amiga que me llama desde su habitación, contigua a la mía; y un momento más tarde está sentada en mi cama, sosteniendo una vela.
-Bueno, no puedo dormir ni tanto así -decllara-. Mi pensamiento salta como una liebre. Buddy, ¿crees que la señora Roosevelt servirá nuestro pastel en la cena?
Nos arrebujamos en la cama y ella me oprime la mano con ternura.
-Diría que tu mano era mucho más pequeña. Creo que me disgusta verte crecer. Cuando seas mayor, ¿seremos amigos todavía?
Yo digo que lo seremos siempre.
-¡Me siento muy triste, Buddy! ¡Deseaba ttanto regalarte una bicicleta! Traté de vender el camafeo que me regaló papá. Buddy... -vacila, como turbada-, te he hecho otra cometa.
Entonces, yo confieso que hice una para ella también; y reímos. La vela está demasiado agotada para seguir ardiendo. Se apaga, y deja ver la luz de las estrellas, esas estrellas que giran en la ventana como un visible villancico al que, lentamente, lentamente, el alba acalla. Posiblemente estamos adormilados; pero los primeros resplandores de la aurora nos rocían como agua fría; ya estamos levantados, con los ojos muy abierto y dando vueltas mientras esperamos que los demás despierten. Adrede, mi amiga deja caer un caldero sobre el suelo de la cocina. Yo bailo, repiqueteando con los pies, frente a las puertas cerradas. Uno a uno salen los de casa, con caras de querer matarnos a los dos; pero es Navidad y, por lo tanto, no pueden hacerlo. Primero, un espléndido desayuno: absolutamente todo lo que uno puede imaginar..., desde las tortas de sartén y la ardilla frita, hasta el pinole y la miel en panal. Lo cual pone a todos de buen humor, menos a mi amiga y a mí. Francamente, tenemos tanta impaciencia por ver los regalos, que no podemos tragar un bocado.
Bueno, quedo decepcionado. ¿Quién no lo estaría? Calcetines, una camisa para ir a la escuela dominical, algunos pañuelos, un suéter usado y un año de suscripción a una revista religiosa para niños. El Pequeño Pastor. Me indigna. Realmente me indigna.

Mi amiga saca mejor tajada. Un saco de ciruelas, que es su mejor regalo. Sin embargo, está más orgullosa de un chal de lana blanca tejido por su hermana casada. Pero «dice» que su regalo favorito es la cometa que yo le hice. Y «es» muy hermosa; aunque no tan hermosa como la que ella hizo para mí, que es azul y tachonada de estrellas de Buena Conducta doradas y verdes; además, en ella está pintado mi nombre, «Buddy».
-Buddy, está soplando el viento.
Sopla el viento, y nada haremos sino correr hasta unos prados que hay más abajo de la casa, adonde Queenie había volado para enterrar su hueso (y donde el otro invierno, Queenie será enterrada también). Una vez allí, sumergidos en la lozana hierba que nos llega hasta la cintura, soltamos nuestras cometas, las sentimos que tiran del cordel como peces del cielo que nadan en el viento. Satisfechos, calientes del sol, nos tendemos en la hierba y pelamos ciruelas y contemplamos el cabriolar de nuestras cometas. Pronto olvido los calcetines y el suéter usado. Soy tan feliz como si ya hubiéramos ganado el Gran premio de cincuenta mil dólares en aquel concurso de dar nombre a un café.
-¡Madre, que tonta soy! -exclama mi amiga,, súbitamente alerta, como una mujer que recuerda demasiado tarde que tiene bizcochos en el horno-. ¿Sabes lo que he creído siempre? -pregunta en un tono de descubrimiento y no sonriéndome a mí, sino a un punto situado más allá-. Siempre he creído que un cuerpo tiene que estar enfermo y morir antes de ver al señor. Y me imaginaba que cuando Él viniese sería como mirar a través de la ventana de los baptistas: hermoso como un cristal de color atravesado por el sol, un brillo tal que no te enteras de que oscurece. Y ha sido un consuelo pensar en aquel resplandor que hace desaparecer todo el miedo al coco. Pero estoy segura de que eso no sucede nunca. Estoy segura de que en el último momento el cuerpo comprende que el Señor ya se ha mostrado. Que ver las cosas tal como son -su mano hace un ademán circular que abarca nubes y cometas y hierba y a Queenie echando tierra con las patas sobre su hueso-, simplemente como siempre las ha visto, era verlo a Él. En cuanto a mí, podría dejar el mundo con el día de hoy en los ojos.

~ ~ ~

Esta es nuestra última navidad juntos.

La vida nos separa. Aquellos que Saben Más deciden que debo ir a una escuela militar. Y de este modo sigue una miserable sucesión de prisiones donde suena la corneta, severos campamentos de verano con toque de diana. Tengo también un nuevo hogar. Pero no cuenta. El hogar es donde está mi amiga, y allí nunca voy.

Y allí permanece ella, entreteniéndose en la cocina. Sola con Queenie. Sola, pues. («Buddy querido -escribe con su letra salvaje, difícil de leer-, ayer el caballo de Jim Macy dio a Queenie una coz mortal. Gracias a Dios, no sufrió mucho. La envolví en una fina sábana de lino y la llevé en el carrito hasta el paso de Simpson, donde puede descansar con todos sus huesos...»). Durante algunos noviembres continúa haciendo sola sus pasteles de frutas; no tantos, pero algunos; y, naturalmente, siempre me manda «el mejor de la hornada». Además, en cada carta incluye diez centavos envueltos en papel higiénico: «ve al cine y cuéntame la película». Pero, gradualmente, en sus cartas tiende a confundirme con su otro amigo, el Buddy que murió en 1880 y tantos; cada vez más son no solo los días trece en que se queda en la cama: llega un mañana de noviembre, un amanecer de invierno sin hojas y sin pájaros, en que no puede levantarse y exclama: «¡Oh, madre mía! ¡Llegó el tiempo de los pasteles de fruta!»
Y cuando eso sucede, lo sé. El mensaje que me lo anuncia no hace más que confirmar una noticia que ha recibido ya cierta secreta fibra, amputando una parte insustituible de mi mismo, dejándola suelta como una cometa con el cordel roto. Es por eso que, al atravesar un patio de la escuela en esa particular mañana de diciembre, voy escudriñando el firmamento. Como si esperase ver, semejantes a corazones, un par de cometas sueltas que corren al cielo.

Apparently, It’s OK to Poison the World

Published by giltrix under on 3:08 AM

There is a secret ingredient lurking in almost everything you eat. Unless you are a self-proclaimed nutrition guru, you most likely consume a food or beverage with high fructose corn syrup everyday.

High fructose corn syrup sweetens products from soda - nutritionally dubbed “liquid satan” - to whole-wheat bread. The syrup, even saturating what seem like non-threatening items including ketchup, is one of the main contributors to the nation’s struggle with obesity. And surprisingly, one of the least talked about.

Sugar is not a diet sabotage in its raw form. It comes from a sugar cane plant and, when digested moderately in this mode, is not that bad for your body. But American food manufacturers have toyed with ways to strip sugar from its natural state and refine the sweetener to become a syrup-like substance. Subsequently, sugar-loaded foods have poor nutritional value and a lot of fat.

High fructose dominated the sweetener market in the 1980s, immediately replacing traditional forms for its affordability and effectiveness.

It masks the chemical flavor in Coca-Cola, enhances the addicting taste in cookies and even hides in yogurt, a food marketed as a healthy snack.

Not only does this sweetener pack on pounds, but it also affects your mood. Ever wonder why after you chug a Big Gulp you experience a sugar high followed by a massive headache, energy drop and lash-outs to friends? (…)

It doesn’t end there. More recently, high fructose corn syrup has shown a relationship with colon cancer in women.

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Published by giltrix under on 3:52 AM
Naciones Unidas pronostica la ruina de la especie y del planeta. Un nuevo informe advierte que la sexta extición masiva de especies puede estar a las puertas, si no se supedita todo a la sostenibilidad ecológica de aquí al año 2050.
No hay crisis medioambiental. No hay crisis de desarrollo económico. No hay crisis energética. Son tres cabezas de la misma hidra, de una sola gran crisis que lo explica todo. Hay una crisis de Humanidad. Un suicidio masivo que era lento empieza a acelerarse vertiginosamente, avisa el último estudio del Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas (UNEP, por sus siglas en inglés).
En 1987 apareció el informe Bruntland sobre el futuro común del planeta. Veinte años después la ONU lanza este Geo-4, que llena 572 páginas. Han tenido participación directa en él 390 científicos. Los que han participado indirectamente son más de 1.000. Y sus conclusiones son para echarse a llorar: no sólo no se han cumplido las expectativas de respuesta a los problemas de hace veinte años, sino que aquellos propósitos ya están peor que obsoletos. Es como si hubiéramos pasado de tener dolor de cabeza a cáncer antes de aprender ni siquiera a abrir el tubo de aspirinas.
En la presentación pública del informe de la UNEP, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, advirtió de que esta situación «compromete décadas de avances de la Humanidad, mina los cimientos de la lucha contra la pobreza y podría llegar a poner en peligro la paz internacional y la seguridad».
Voracidad económica
La alerta más destacada es que la Humanidad vive por encima de sus posibilidades y de las del planeta. El hambre en el mundo dejará de ser pronto una injusticia para ser algo que ninguna revolución podría resolver. Ya son muchas las muertes evitables por falta de recursos como el agua. Y pueden llegar a ser muchas más.
Hacen falta 21,9 hectáreas para producir los recursos necesarios para las necesidades de una sola persona. Al ritmo actual de crecimiento demográfico, la Tierra puede ofrecer 15,7 hectáreas por persona. Ante ello las personas no sólo no nos apretamos el cinturón, sino que aún despilfarramos más los recursos. Las cuentas no salen, ni pueden salir de ningún modo.
El agua es un punto particularmente crítico. El 70 por ciento de la que se usa es para regar, pero resulta que los Objetivos del Milenio de la misma ONU exigen doblar la producción de alimentos de aquí a 2050. ¿De dónde va a salir el agua, si ahora ya escasea, y en 2025 su uso sólo para beber habrá crecido un 50 por ciento en los países desarrollados, y un 18 por ciento en los que están en vías de desarrollo?
Agua, poca y contaminada
La UNEP advierte que la escasez de agua potable pronto será «intolerable» en los países secos, como es el caso de España. ¿Llegaremos a hacer la guerra no por el petróleo sino por el agua? Claro que mucho antes de sufrir la carencia del recurso habrá que acostumbrarse a que su sabor y su calidad desciendan en picado. El agua contaminada supone ya hoy la primera causa de enfermedad y de muerte en el mundo.
Hay muchas especies amenazadas de extinción, a una velocidad cien veces más rápida de lo normal. Los niveles de pesca casi triplican lo sostenible para seguir garantizando que haya peces en los océanos. Está amenazada la continuidad del 30% de los anfibios, el 23% de los mamíferos y el 12% de las aves. Una de las razones es el intrusismo entre especies, a veces provocado accidentalmente por la globalización, a veces determinado por la acción del hombre, ya sea como supremo agente contaminante, ya sea como supremo predador de los ecosistemas.
Ésta es la primera vez que la UNEP desglosa para las distintas regiones del mundo sus previsiones de impacto negativo del cambio climático. En Europa dibuja un escenario dantesco de hiperproducción e hiperconsumo. Las consecuencias son un gasto energético delirante y el colapso de las grandes ciudades por los problemas de transporte y por el rápido deterioro de la calidad del aire.
En África el reto más dramático sigue siendo cómo dar de comer a la gente. La producción de comida per cápita ha descendido un 12% desde el año 1981, cuando ya estaba muy lejos del ideal. La degradación y desertización de la tierra cultivable avanzan a un ritmo galopante y descorazonador.
Ciudades irrespirables
La zona de Asia y el Pacífico tiene que prepararse para hacer frente a metrópolis cada vez más irrespirables y al dramatismo en la falta de agua y de tierra. La degradación de los ecosistemas es ahí especialmente rápida en concordancia con un desarrollo industrial y tecnológico tardío pero brutal, y que no atiende a razones.
Toda la América latina y el Caribe se consideran especialmente vulnerables a los efectos del calentamiento global, particularmente la degradación de las costas y la polución marina. También hay muchas amenazas para la biodiversidad derivadas del efecto explosivo de los gases invernadero y del crecimiento ingobernable de las megalópolis.
En las zonas polares la factura del cambio climático será estremecedora: sin necesidad de llegar a la temida fusión de los polos, la salud de sus pobladores ya está muy amenazada por la alta concentración de mercurio y otras sustancias contaminantes en el entorno del que obtienen toda su alimentación. Mientras que el agujero de la capa de ozono necesitará no menos de cincuenta años para recuperarse.
El informe traza hasta cuatro posibles escenarios de aquí a 2050. La conclusión es que, o se prioriza de una vez la sostenibilidad, sea cual sea el coste en términos de crecimiento económico, o habrá que atenerse a las consecuencias: la Tierra ha experimentado cinco extinciones masivas de especies en 450 millones de años. La última fue hace 65 millones de años. La sexta puede estar a la vuelta de la esquina.

GILBER3

Published by giltrix under on 4:06 AM

GILBER3
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Mensaje del G. Jefe Seattle al Presidente de los EEUU de América en1855.

Published by giltrix under on 7:18 AM
El Gran Jefe en Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. El G. Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad . Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras. El G. Jefe en Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas.

¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, el calor de la tierra?. Esta idea nosparece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua, ¿Cómo podíais comprarlos a nosotros?. Lo decidiremos oportunamente.

Habéis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta las memorias del Hombre de Piel Roja.

Los muertos del Hombre de Piel Blanca se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar por entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta hermosa tierra porque ella es la madre del Hombre de Piel Roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son sus hermanos. Las crestas rocosas, las savias de las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre todos pertenecen a la misma familia.

Por eso, cuando el G. Jefe en Washington manda decir que desea comprar nuestra tierra, es mucho lo que pide. El G. Jefe manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas, alto, no será fácil porque nuestras tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por nuestros ríos y estras no es meramente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son y que cada reflejo fantasmal en la aguas claras de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, deben recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis dar en adelante a los ríos el trato bondadoso que daríais a cualquier hermano.

Sabemos que el Hombre Blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega de noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano sino su enemigo.

Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja a la tierra de sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear o vender, como si fueran corderos o cuentas de vidrio.

Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras si solo un desierto.No lo comprendo . Nuestra manera de ser es diferente a la vuestra . La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos . El Hombre de Piel roja es un salvaje y no comprende las cosas . No hay un lugar tranquilo en las ciudades del Hombre Blanco , ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el rozar de las alas de un insecto . pero quizá sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas . El ruido de la ciudad parece insultar a los oídos . ¿ Y qué clase de vida es cuando el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la laguna ?.Soy un Hombre de Piel Roja y no lo comprendo . Los indios preferimos el suave sonidodel viento que acaricia la cara del lago y el olor del mismo viento , purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosascomparten el mismo aliento : el animal , el árbol y el hombre . El Hombre blanco parece no sentir el aire que respira . Al igual que un hombre muchos días agonizante se ha vuelto insensible al hedor . Mas , si os vendemos nuestras tierras , debéis recordar que el aire es precioso para nosotros , que el aire comparte el espíritu con toda la vida que sustenta . Y , si os vendemos nuestras tierras , debéis dejarlas aparte y mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el Hombre Blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras . Si decidimos aceptarla ,pondré una condición : “ que el Hombre Blanco deberá tratar a los animales de estas tierras como hermanos “ . Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta . He visto miles de búfalos pudriéndose en las praderas , abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha . Soy un salvaje y no comprendo como el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que solo matamos para poder vivir . ¿ Qué es el Hombre sin los animales? . Si todos los animales hubiesen desaparecido , el Hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también a los hombres . Todas las cosas están relacionadas entre si.Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de susabuelos . Para que respeten la tierra , debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados . Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros les hemos enseñado a los nuestros : “ Que la tierra es nuestra Madre ” . Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra . Cuando los hombres escupen al suelo se escupen a si mismos.
Aún el Hombre Blanco , cuyo Dios pasea con él y conversa con él de amigo a amigo,no puede estar excento del destino común . Quizá seamos hermanos , después de todo. Lo veremos . Sabemos algo que quizá el Hombre blanco algún día descubra ; que nuestro Dios es su mismo Dios . Ahora pensáis que sois dueños de El tal como deseáis ser dueños de nuestras tierras : pero no podéis serlo . El es Dios de la Humanidad y su compasión es igual para el Hombre Piel Roja que para el Hombre Blanco . Esta tierra es preciosa para El , y causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los Hombres Blancos también pasarán , tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestras camas , moriréis alguna noche sofocados por vuesros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dió el dominio sobre ellas y sobre el Hombre de Piel Roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados , cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes, ¿ Dónde está el espeso bosque ?. Desapareció. ¿ Dónde está el águila ?. Desapareció. Así termina la vida y empieza el sobrevivir.


Jefe Seattle.

Comentarios sobre algunos LIBROS

Published by giltrix under on 7:20 AM
Comentarios sobre algunos LIBROS:

Carl Sagan (1934-1996)

"Miles de Millones" (1997)

Carl Sagan era estadounidense y doctor en Astronomía y Astrofísica, trabajó en la NASA y sus trabajos docentes, investigadores y como escritor de divulgación científica le llevaron a recibir multitud de premios.

Los siguientes textos han sido extraídos literalmente del libro de Carl Sagan (1934-1996) "Miles de Millones" (1997).

En ese libro expone una serie de pensamientos y estudios sobre temas muy variados, como pueden ser las matemáticas, la astronomía, la ecología, el calentamiento global y el cambio climático, la religión y el más allá, el aborto, la política, la carrera armamentística, el peligro nuclear...


Los seres humanos somos unos recién llegados, estamos aquí desde hace apenas unos pocos millones de años. Nuestra presente civilización técnica cuenta tan sólo unos cuantos siglos. No tenemos demasiada experiencia reciente en lo que se refiere a cooperación voluntaria entre especies (ni siquiera dentro de la propia). Nos hemos consagrado a tareas a corto plazo y apenas pensamos a largo plazo. No hay ninguna garantía de que seamos capaces de entender nuestro sistema ecológico planetario cerrado o de cambiar de conducta en consonancia con ese conocimiento.

Nuestro planeta es indivisible. En Norteamérica respiramos el oxígeno generado en las selvas ecuatoriales brasileñas. La lluvia ácida emanada de las industrias contaminantes del Medio Oeste de Estados Unidos destruye los bosques canadienses. La radiactividad de un accidente nuclear en Ucrania pone en peligro la economía y la cultura de Laponia. El carbón quemado en China eleva la temperatura en Argentina. Los clorofluorocarbonos que despide un acondicionador de aire en Terranova contribuyen al desarrollo del cáncer de piel en Nueva Zelanda. Las enfermedades se propagan rápidamente a los más remotos rincones del planeta, y su erradicación requiere un esfuerzo médico global. Por último, la guerra nuclear y el impacto de un asteroide suponen un peligro no desdeñable para todos. Nos guste o no, los seres humanos estamos ligados a nuestros semejantes y a las plantas y animales de todo el mundo. Nuestras vidas están entrelazadas.

Dado que no hemos sido dotados de un conocimiento instintivo sobre el modo de convertir nuestro mundo tecnificado en un ecosistema seguro y equilibrado, debemos deducir la manera de conseguirlo. Necesitamos más investigación científica y más control tecnológico. Probablemente sea un exceso de optimismo confiar en que algún gran Defensor del Ecosistema vaya a intervenir desde el cielo para enderezar nuestros abusos ambientales. Es a nosotros a quienes corresponde hacerlo.

No tendría por qué ser imposible. Las aves -cuya inteligencia tendemos a subestimar- saben cómo mantener limpio su nido. Otro tanto puede decirse de los camarones, cuyo cerebro tiene el tamaño de una mota de polvo, y de las algas, y de los microorganismos unicelulares. Es tiempo de que también nosotros lo sepamos.


Nuestra civilización técnica se está poniendo a sí misma en peligro. Por todo el mundo los combustibles fósiles degradan simultáneamente la salud del aparato respiratorio humano, la vida en bosques, lagos, litorales y océanos, y el clima del planeta. Es seguro que nadie pretendió causar semejante daño. Los responsables de la industria basada en combustibles fósiles trataban, sencillamente, de obtener un beneficio para sí y para sus accionistas, de ofrecer un producto que todos deseaban y de apoyar el poder militar y económico de las naciones a que pertenecían. El que no supieran lo que hacían, el que sus intenciones fuesen benignas, el que la mayoría de nosotros, habitantes del mundo desarrollado, nos hayamos beneficiado de nuestra civilización basada en combustibles fósiles, el que muchas naciones y generaciones contribuyeran a agravar el problema, son motivos para pensar que no es momento de echar las culpas a nadie. No nos metió en este apuro una sola nación, generación o industria, y no será una sola de ellas la que nos saque de él. Si queremos impedir que este peligro climático tenga efecto, deberemos trabajar juntos y por mucho tiempo. El principal obstáculo es, está claro, la inercia, la resistencia al cambio de las grandes entidades multinacionales industriales, económicas y políticas que dependen de los combustibles fósiles, cuando son éstos los que crean el problema. A medida que crece la conciencia de la gravedad del calentamiento global, en Estados Unidos parece menguar la voluntad política de hacer algo al respecto.
Pese a la continuada resistencia de las industrias ligadas a los combustibles fósiles, un sector empresarial sí ha empezado a tomarse muy en serio el calentamiento global: las compañías de seguros. Las tormentas violentas y otros fenómenos meteorológicos extremos vinculados al efecto invernadero (inundaciones, sequías, etc.) pueden "llevarnos a la bancarrota", en palabras del presidente de la Asociación de Aseguradores Norteamericanos. En mayo de 1996, citando el hecho de que el 6% de los peores desastres naturales de la historia de Estados Unidos se produjo durante la pasada década, un consorcio de compañías de seguros patrocinó una investigación sobre el calentamiento global como causa potencial. Aseguradoras alemanas y suizas han promovido medidas para la reducción del vertido de gases invernadero. La Alianza de Pequeños Estados Isleños ha apelado a las naciones industrializadas para que hacia el año 2005 reduzcan sus emisiones de gases invernadero hasta un 20% por debajo de los niveles de 1990 (entre 1990 y 1995 la emisión mundial de CO2 se incrementó en un 12%). En otras industrias existe una nueva inquietud, al menos teórica, acerca de la responsabilidad medioambiental, que refleja una abrumadora tendencia de la opinión pública en (y hasta cierto punto más allá de) el mundo desarrollado.
Casi a cada paso, sin embargo, hemos prestado más atención a lo local que a lo global, más a lo inmediato que a las consecuencias a largo plazo. Hemos destruido los bosques, erosionado la superficie del planeta, alterado la composición de la atmósfera, debilitado la capa protectora de ozono, trastornado el clima, emponzoñado el aire y las aguas y conseguido que los más depauperados padecieran más que nadie la degradación ambiental. Nos hemos convertido en predadores de la biosfera, poseídos de arrogancia, siempre dispuestos a conseguir todo sin dar nada a cambio. Ahora mismo somos un peligro para nosotros mismos y para los seres con los que compartimos el planeta.

La agresión al entorno global no es responsabilidad exclusiva de empresarios empujados por el afán de lucro y de políticos miopes y corruptos. Todos tenemos parte de culpa.


Nuestra tecnología se ha hecho tan potente que estamos convirtiéndonos en un peligro para nosotros mismos.
Creo que tenemos el deber de luchar por la vida en la Tierra y no sólo en nuestro beneficio, sino en el de todos aquellos, humanos o no, que llegaron antes que nosotros y ante quienes estamos obligados, así como en el de quienes, si somos lo bastante sensatos, llegarán después. No hay causa más apremiante, ni afán más justo, que proteger el futuro de nuestra especie.
Allí donde los seres humanos crean problemas, los mismos seres humanos pueden lograr soluciones.

Opciones de consumo, opciones de justicia

Published by giltrix under on 6:50 AM
Akademika Global:

"Rebelión en la tienda.

Opciones de consumo, opciones de justicia"

Centro Nuovo Modello di Sviluppo-Cric

Editorial: Icaria-Milenrama

ISBN: 84-7426-316-6



El LIBRO anterior, es un libro que habla sin tapujos sobre la barbaridad del CONSUMISMO irracional y sobre como este consumismo de los países ricos está destrozando el Medio Ambiente, arruinando a los países más pobres y explotando a gentes de estos países, incluidos niños de menos de 4 años. Los consumidores de esos productos, si lo saben, son corresponsables de esos abusos y esos daños irreparables al Mundo.

Por eso, antes de comprar algo debemos preguntarnos si realmente lo necesitamos, si daña el medio ambiente (en su producción, uso o al desecharlo) y si en los países de origen se está explotando a los trabajadores, especialmente si son niños.

Algunos ejemplos recopilados en el libro se exponen a continuación. Algunos de ellos son bien conocidos por su publicación en TV y prensa y no parecen ser entendidos por los consumidores de los países ricos, que siguen consumiendo esos productos de forma irresponsable:

  • McDonald's: Una compañía que tiene varias denuncias en todo el mundo y que se caracteriza por: Abuso y explotación de sus trabajadores (sobre todo en los países menos organizados), venta y apología de una dieta llamada "comida basura" que causa cáncer, enfermedades de corazón, diabetes y artritis, según los expertos. En EE.UU. ganaron el juicio contra esta empresa por decir que su comida era "nutritiva". Según el grupo español McCalumnia Apoyo, esta empresa tiene un 80% de contratos basuras y multitud de reglas abusivas (como las horas extras sin remuneración), sus hamburguesas tienen un 25% de grasa cuando una vaca normal tiene menos del 3%. Utilizan antibióticos y aditivos múltiples en la cría de su ganado, al que lo maltratan y acinan hasta límites insospechados y para lavar su imagen dirigen la publicidad a niños entre 2 y 8 años con payasos y regalos de muñequitos. Además, produce multitud de basura en sus envases (papel, cartón y plástico) de usar y tirar, lo cual consume muchos recursos que van directamente a la basura. También importa ganado de Brasil, criado a costa de destruir la selva amazónica.

  • Nestlé: Empresa boicoteada desde más de 10 años por su conducta materialista e irresponsable en la promoción de leche artificial en países del Tercer Mundo, cuando además, ya se sabe científicamente que la leche materna es mucho mejor que la leche artificial tanto a nivel físico como psíquico. Pero en el tercer mundo estos inconvenientes no son los más importantes: Según UNICEF cada año mueren 1.5 millones de bebés por culpa de promocionar la leche en polvo. Esa leche es menos nutritiva que la natural y en esos países, por su pobreza no utilizan ni siquiera la cantidad necesaria (para ahorrar), por lo que salen niños raquíticos y, por su entorno, su muerte está anunciada. Además, la falta de higiene y analfabetismo en esos países hace que del biberón el bebé coja más infecciones que nutrientes: ¿Cómo van a seguir las instrucciones de Nestlé si no saben leer y no tiene agua potable en sus casas, ni jabón, ni...? Aún sabiendo esto y mucho más, esta empresa sigue en su empeño de sacar grandes beneficios de esos países, incluso utilizando falsas enfermeras para sus promociones y dando muestras gratuitas. UNICEF, la OMS y otras organizaciones están haciendo mucho pero no suficiente. Además esta empresa utiliza productos transgénicos, manipulados genéticamente de los que no sabemos sus consecuencias y utiliza a sus clientes como "conejillos de indias" de sus experimentos genéticos. Por eso, el boicot a esta empresa en países ricos está dirigido a todos sus productos: chocolate, Nesquick, Nescafé, Bonka, Eko, maggi, yoghourt Chamburcy, Findus, leche condensada La Lechera, helados Camy, Vichi, Smarties, Friskies... y hasta cosméticos L'oreal y Lancome. Comprar esos productos es colaborar con esta empresa en su fanatismo.

  • El 90% de las alfombras orientales (hechas en Asia, África y América Latina principalmente) están hechas a costa de la explotación de niños: Trabajan entre 10 y 14 horas al día, 6-7 días a la semana. Sólo si la alfombra tiene el sello Rugmark se puede estar seguro de que no existe explotación infantil.

  • En Colombia existen auténtica esclavitud en el cultivo del Plátano. La venta de plátanos de Colombia está bastante extendida por el mundo y, en general, el consumidor no se interesa por su procedencia y menos aún por las condiciones laborales en los países de origen. En España esto es aún más grave, pues existe el plátano de Canarias que es mejor y con la garantía de no existir explotación, pero la mayoría de los consumidores compran lo que les dan en la tienda, sin preguntar nada.

  • Campañas contra la Energía nuclear ha habido muchas, sobretodo en Inglaterra y Alemania, donde llegan incluso a no pagar de la factura eléctrica el porcentaje de energía producida por energía nuclear. Esa cantidad es abonada tras varios meses para evitar el corte en el suministro, pero esas pequeñas cantidades multiplicadas generan multitud de problemas a las empresas eléctricas. En España nadie se queja, ni siquiera los pueblos de las cercanías de las plantas nucleares, a pesar de los problemas de salud que esto acarrea. Recientemente se ha convocado una campaña de protesta para evitar que instalen un cementerio de residuos nucleares en Castilla-La Mancha.

  • Las selvas tropicales se destruyen a un ritmo del 1.8% anual, es decir, 16 Km2 a la hora, principalmente en Brasil, pero también en Zaire, Indonesia, Perú, Méjico, Canadá, India, Nigeria... dentro de pocos años, algunos de estos y otros países habrán agotado totalmente sus selvas y su miseria será tan grande que no tendrán nada que vender y nada que comer. Las consecuencias son bien conocidas: A nivel local los países están vendiendo su patrimonio más preciado reduciendo su PIB y a nivel global están el calentamiento del planeta, efecto invernadero... y todo eso de lo que tanto se habla y tan poco se hace. Japón es el principal consumidor, seguido por Europa y EE.UU. y la madera tropical se usa para todo, desde mesas o ataúdes hasta palillos de dientes, papel higiénico o los tristemente populares pañuelos de papel, tan consumidos en el mundo rico. En este sentido se ha llevado a cabo una campaña de boicot contra Mitsubishi y todos sus productos (principalmente coches), pues esta empresa es una gran compradora de madera tropical. La solución a esto tiene que venir de mano de los consumidores finales y también por parte de los legisladores que deberían prohibir las importaciones de madera tropical. Además, los consumidores deberían exigir esas leyes a sus gobernantes (a través de cartas, por ejemplo).

  • Desde hace mucho tiempo, grupos ecologistas ecuatorianos vienen denunciando la desaparición de los manglares en las costas de Ecuador, para la instalación de piscinas para la cría del camarón, lo que otros países consumen como langostino tropical. La tala del Manglar está prohibida pero nadie hace que se cumpla esa ley. Y además, del Manglar viven multitud de familias, de forma natural y ecológica, que ven que su fuente de alimento se destruye y que les impiden el paso (hasta con armas) gentes que se creen propietarias del terreno público. ¿Que podemos hacer? Pues mucho: Primero, no consumir langostino tropical de ninguna clase y segundo, escribir al presidente de Ecuador y a la Cámara Nacional de Acuacultura de Ecuador (cna@gu.pro.ec).

  • Campaña Ropa Limpia (Clean Clothes Foundation): Muchas veces la ropa de las grandes compañías de moda es diseñada por los países ricos, pero hecha con la mano de obra barata de los países pobres. El problema principal es el abuso y la explotación que se hace a los trabajadores, principalmente mujeres de entre 14 y 16 años, llegando hasta incluso más de 15 horas de trabajo al día. Las empresas suelen prohibir los sindicatos, despedir a la mínima queja o por faltar al trabajo si se está enfermo. Por maternidad suelen dar unos días libres, sin sueldo. Un ejemplo de multinacional con este sistema es C&A, pero hay más.

  • Nike, un ejemplo de multinacional del calzado deportivo y balones, que explota a niños a partir de los 4 años. Con lo que se gasta en publicidad al año podrían pagarse salarios dignos a todos sus trabajadores y evitar la explotación infantil. Nike cerró sus fábricas en EE.UU. en el año 1984, y se fue a Corea del Sur y Taiwan. Al crecer económicamente estos países, se fueron a otros (Indonesia, China, Tailandia, Malaisia...). Nike incluso paga a los gobiernos corruptos (y militares) de algunos países para evitarse problemas de inspecciones sanitarias y de seguridad laboral. Otras marcas que subcontratan la producción a países del Sur en condiciones inadmisibles son Adidas, Reebok y Fila. Ej: Por unas zapatillas Nike el trabajador recibe 0.75$, Nike paga 24$ y en la tienda valen más de 95$. Además, las condiciones de salud laboral serian inaceptables en cualquier país de Europa: Uso de pegamentos altamente tóxicos por niños y sin ninguna protección, ausencia de asistencia sanitaria...

  • Otro frente son las industrias petroleras sin escrúpulos que buscan sólo su beneficio personal, como BP con sus prospecciones petrolíferas en la antártida o como Shell, responsable del desastre ecológico del delta del Niger (en Nigeria) y responsable de la muerte del escritor y ecologista Ken Saro Wiwa y otros 8 Ogonis por defender los derechos de su pueblo a una tierra limpia. También es boicoteada la petrolera Total por su relación con la dictadura de Birmania. Mención especial merece el desastre ecológico y social que está ocasionando por la multinacional Texaco en Ecuador.

  • Bancos: Algunos bancos financian directa o indirectamente las industrias de armamentos, la mafia... En Italia, el boicot emprendido contra algunos bancos les ha hecho cambiar de postura. Averiguar esto es dificil pues el secretismo en las inversiones bancarias es excesivamente grande, pero los clientes de los bancos deberían exigir: Transparencia en las inversiones de su banco y que dichas inversiones sean éticas.

  • Inversiones en Bolsa: De inversiones aceptables desde un punto de vista ético se empezó a hablar en EE.UU. a mediados de los 60, cuando grupos anti-Vietnam descubrieron que habían invertido en empresas de venta de armas y asociaciones médicas se dieron cuenta que tenían títulos en sociedades de tabaco o alcohol. Desde entonces surgieron agencias para dar información sobre el comportamiento de las empresas y consejos para una inversión ética. En Inglaterra existen multitud de fondos para inversiones éticas y organizaciones para asesorar a los inversores sobre las sociedades que son responsables social y ecológicamente, como EIRIS (Ethical Investment Research Service), que investiga hasta los fondos de inversión, ha publicado el libro "Money & Ethics", y se fija básicamente en:

    • Comportamiento comercial y publicitario

    • Producción y venta de alcohol y tabaco

    • Relación con el medio ambiente

    • Relación con la madera tropical

    • Compromiso militar, minería, plantaciones, pornografía...

    • Intereses a nivel internacional en el Tercer Mundo

    • Respeto por los animales

    • Aportar bienestar y formación a sus empleados, sin discriminaciones

    • No colaborar con regímenes opresores

    • No colaborar ni con el comercio de armas ni con la energía nuclear

  • Accionistas críticos: Dentro de cada sociedad, los accionistas juegan un papel fundamental en el comportamiento de ésta y deben hacer oír su voz a los directivos. Ejemplo de esto es el grupo CANES de accionistas de Nestle contra sus acciones contra el Tercer Mundo, el grupo de accionistas de Bayer contra la exportación de insecticidas prohibidos en Europa, la explotación de Bayer de trabajadores en América del Sur y apoyando sus huelgas y sus reivindicaciones, los accionistas de Hoechst y Schering contra el comercio de plantas transgénicas (manipuladas genéticamente), los de Siemens contra la energía nuclear... De esta forma, los grupos de accionistas críticos opinan que si se callan ellos se convierten en cómplices, financieros y responsables de esos hechos.

  • Accionistas ecológicos: Mención especial merecen este tipo de accionistas que cada vez son más numerosos. Ejemplo de sus éxitos fue el resultado del boicot contra la empresa petrolífera Shell que no pudo hundir una de sus plataformas petrolíferas en el mar del Norte y que se vió obligada a reciclarla. Estos accionistas exigen que en las asambleas, aparte del balance económico, se haga un balance ecológico con las cantidad que ha contaminado cada fábrica, con informes sobre el impacto ecológico de cada actividad...

  • El libro, para terminar, expone una serie de campañas efectuadas en España, como son:

    • Campaña contra el PVC: Un plástico nocivo, muy contaminante y cancerígeno.

    • Campaña por la reducción de los residuos y basuras: Se trata de promover el consumo racional, eliminar la cultura del "usar y tirar" y promover que mucho de lo que se tira es reciclable. Tiene que acabar la forma de comprar actual: Comprar productos muy envasados con envases no ecológicos (latas, tetra-brick, bandejas de porexpan...) y luego consumir multitud de bolsas para llevarlo a casa.

    • Campaña contra la propaganda comercial en los buzones: Cada año se despilfarran multitud de toneladas de papel, tinta, cloro... para simples panfletos publicitarios que acaban pronto en la basura. Un estudio en la ciudad de Girona concluyó que cada buzón recibe al mes: 1.2 Kg. de papel que consumen más de 100 litros de agua y una energía de 10.000 Wh. Tras negociaciones con la Administración y empresas se llegó al acuerdo de respetar el derecho a no recibir publicidad de aquellos que lo soliciten poniendo en su buzón: "PUBLICIDAD AQUI NO".

    • Campaña por la objección fiscal y contra los gastos militares: Cada vez hay más gente a la que no le gusta que su dinero sea utilizado para mantener una industria militar y para comprar armas que matan. Muchos ciudadanos retienen en su declaración de la renta el porcentaje que se lleva el Ministerio de Defensa y lo emplean en obras sociales. No se trata de pagar menos, sino de no colaborar al gasto militar. Si la declaración de la renta es negativa entonces los ciudadanos lo que hacen es exigir que se le devuelva también ese dinero.

    • Campaña a favor de las fuentes de Energía Limpia: Energía Solar, Eólica... Se trata de obligar a que las compañías eléctricas vayan abandonando progresivamente las fuentes sucias (energía nuclear, térmica...) y no se instalen nuevas centrales de ese tipo. Además, las compañías eléctricas están obligadas a comprar a un usuario normal toda la energía limpia, principalmente energía solar, que el usuario genere y no utilice en su casa.

Por todo esto, el libro concluye que lo único que puede solucionar todos esos problemas y muchos más es vivir con AUSTERIDAD: "Universalizar el estilo de vida del primer mundo implicaría la necesidad de disponer de 6 planetas Tierra como fuente de materias primas y basurero". No es sostenible que todos los ciudadanos del planeta consuman tantos bienes, materias y energía como lo hacen los ciudadanos del primer mundo (especialmente EE.UU.). ¿Acaso los chinos o los sudaneses, por ejemplo, no tienen el mismo derecho que otros a tener uno o varios coches por familia, y varias televisiones, y microondas, y teléfonos móviles, y consumir ropa anualmente, y consumir tantos pañuelos de papel, y tantos muebles, y tantos...? El caso es que aunque tienen el mismo derecho, si lo hicieran el colapso sería inmediato.

Además, ni siquiera el actual ritmo de consumo es sostenible por mucho más tiempo. ¿Que pasaría si todos los ciudadanos del mundo pudieran permitirse los mismos lujos que los ciudadanos del primer mundo? Por tanto, hay que intentar vivir con austeridad y no consumir más bienes y energía que los estrictamente necesarios. "Pero la austeridad ecológica no es equivalente a un ejercicio permanente de dolorosa autofrustración, sino que implica un placentero saboreo de las cosas en un mundo en el cual las principales fuentes de satisfacción y realización están fuera del mercado y del consumo compulsivo".

Asi estallara la burbuja inmobiliaria

Published by giltrix under on 4:45 AM

Asi estallara la burbuja inmobiliaria: ¿es el momento de invertir en pisos? Mucha gente en los EE.UU. y en España cree que el actual movimiento al alza en el precio de los inmuebles continuara de forma indefinida durante un largo periodo de tiempo. Por eso, invierten su dinero en la compra de bienes raices y se sienten seguros.

"The Economist" situa a España entre el grupo de paises con mayor burbuja inmobiliaria del mundo.-"La revista 'The Economist' considera que en siete paises desarrollados -España, Reino Unido, Holanda, Australia, Irlanda, Nueva Zelanda y EEUU-, se ha generado una burbuja inmobiliaria que acabara sufriendo una correccion mediante una caida de los precios de la vivienda."

"Deja margen para una caida del precio de los pisos del 30% en España, del 25% en Gran Bretaña y Holanda, del 20% en Australia e Irlanda, del 15% en Nueva Zelanda y del 10% en Estados Unidos." "... a quienes desprecian las advertencias sobre el riesgo de estallido de la burbuja inmobiliaria por el mero hecho de que hasta ahora no se haya producido, "The Economist" advierte de que la duracion del fenomeno "no ha hecho que el mercado de la vivienda sea mas seguro, sino mas vulnerable. La primera ley de las burbujas es que se inflan mas tiempo del que nadie espera. La segunda ley es que al final estallan"."

La revista 'The Economist' considera que en siete paises desarrollados -España, Reino Unido, Holanda, Australia, Irlanda, Nueva Zelanda y EEUU-, se ha generado una burbuja inmobiliaria que acabara sufriendo una correccion mediante una caida de los precios de la vivienda.

'The Economist', que en su ultimo numero publica un estudio comparativo y dedica un editorial a esta cuestion, calcula que la burbuja del mercado inmobiliario deja margen para una caida del precio de los pisos del 30% en España, del 25% en Gran Bretaña y Holanda, del 20% en Australia e Irlanda, del 15% en Nueva Zelanda y del 10% en Estados Unidos.

Segun el analisis de la prestigiosa revista britanica, esa correccion de precios seria la necesaria para que el ratio entre lo que cuesta un piso y lo que gana un ciudadano medio de esos paises vuelva al nivel promedio de los ultimos 30 años. Actualmente, estan entre un 25% y un 60% por encima.

'The Economist' indica que la vuelta a la normalidad perdida requiere una caida de los precios de los pisos, puesto que parece claro que el reequilibrio no va a llegar mediante fuertes subidas de salarios, ya que los sueldos estan creciendo moderadamente, entre un 3% y un 4%, en los ultimos ejercicios.

La revista admite que las caidas de precios pueden ser inferiores a sus estimaciones, ya que el mantenimiento de unos tipos de interes relativamente bajos podria haber elevado el ratio entre los precios de la vivienda y los salarios de los paises analizados.

Segun los datos comparativos de 'The Economist' para 16 paises desarrollados, la burbuja inmobiliaria no ha dejado de inflarse en la ultima decada, periodo en el que los precios de las viviendas crecieron mas que el IPC de todos los paises ricos, salvo Japon y Alemania.

En concreto, entre 1997 y 2004, Irlanda registro el mayor encarecimiento, de un 174%, seguida de España, con un 121%. A continuacion se situaron Gran Bretaña (116%), Australia (113%), Holanda (75%), Suecia (67%), Francia (59%), Belgica (54%), Italia (54%), Estados Unidos (53%), Nueva Zelanda (47%), Dinamarca (41%), Canada (30%) y Suiza (11%). En Japon los precios cayeron un 22% y en Alemania un 3%.

'The Economist' completa su analisis con un editorial dedicado al riesgo economico que supone el estallido de la burbuja inmobiliaria en los paises desarrollados y asegura que, de producirse, provocaria una caida del consumo mas dañina que la actual carestia del petroleo.

"Nuestros calculos", indica el editorial, "sugieren que en muchos paises, incluyendo Estados Unidos, Reino Unido, Australia y España, el precio medio de la vivienda esta a niveles record en relacion a los sueldos y alquileres. En otras palabras, parecen mas sobrevalorados que en anteriores picos desde los que se produjeron bruscas caidas de precios en terminos reales. Hoy la inflacion es mucho mas baja que en anteriores caidas, por lo que es necesario que una mayor parte del ajuste se traduzca en una caida en los precios nominales. Si es asi, hay una posibilidad de que de por primera vez los precios de las viviendas caigan simultaneamente en varios paises".

Desde londres a los angeles y desde melbourne a madrid, todo el mundo esta obsesionado con el valor de su vivienda. una combinacion de bajos tipos de interes y la perdida de confianza en las acciones ha animado a mas personas a considerar las casas no como un lugar donde vivir, sino como una manera facil de hacer dinero. en estados unidos, australia, gran bretaña, francia, irlanda, holanda y españa los precios estan inflados. en concreto, en gran bretaña, australia y españa la vivienda esta entre un 40% y un 60% sobrevalorada. es verdad que en la mayoria de los paises el precio de la vivienda nunca ha caido, pero hoy dia existen dos factores por los que es mas probable que se produzca esa caida

En el pasado, una inflacion alta permitio que los precios volvieran a su valor real sin necesidad de caer. pero en un mundo de inflacion baja, sera necesario que los precios se queden estancados por lo menos durante una decada para permitir que los ingresos y los alquileres alcancen el mismo nivel. un segundo factor es que, a diferencia de booms inmobiliarios previos, los inversores han jugado un gran papel en la subida de precios.
si el mercado se tambalea, es mas probable que un inversor venda a la baja antes que un propietario que vive en su casa

Los precios ya han empezado a caer en sydney y en londres. en 2005, la caida se extendera a otros lugares. seguramente no habra una caida brusca; lo mas probable es que los precios bajen lentamente, de un 10 a un 20% en estados unidos y de un 20 a un 30% en gran bretaña, australia y españa.
algunos mercados seguiran inflados durante mas tiempo que otros, pero en todos se acabara. esta es la primera burbuja inmobiliaria global de la historia y su estallido podria ser doloroso

Por cierto, ... ¿Porque en España tenemos el dudoso honor de ser los primeros en esta burbuja? ¿quien la ha inflado?
Una pista: empieza por ayun........ ¿cuando alguien se va a decidir a meterlos mano de una vez?
Sabeis que en paises a los que se critica mucho (Estados unidos) si tienes un terreno (rural o no) puedes construirte tu casa si te da la gana? ¿y aqui porque no se puede? Otra cosa. En alemania no han subido los precios. ¿y como es posible si ellos ganan mucho mas que nosotros? Tambien pregunta mucho la gente: ¿cuando estallara la dichosa burbuja? Cuando nos suban bien subidos los tipos de interes y la gente no pueda pagar la hipoteca que han cogido a 30 años. Otra cosa en que puedes fijarte es en el numero de carteles que aparecen en los parabrisas de los coches y farolas. Mas carteles... mas prisa por vender, precio menos alto. O en el numero de carteles de "se vende piso" que aparecen en las ventanas de los nuevos PAUs ¿quien vende esos pisos? los que lo han comprado para especular y ahora quieren hacerse ricos a nuestra costa (vendiendonos un piso que nunca han tenido intencion de habitar). Compra cualquiera menos esos. Que se jodan.

Via: http://www.gratiszona.com/pisos/burbuja_inmobiliaria.htm

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Published by giltrix under on 5:24 AM







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Baghdad Bob



No there is no page here. There is no page within a hundred kilobytes of
here.



I am not worried. And neither should you be.



In fact, as we speak, viruses are committing suicide outside the firewall of
this server, and we encourage them to continue doing so.



There is only truth HERE. Al the
rest is lies! Lies! Lies!










Si en el mundo vivieran sólo 100 personas

Published by giltrix under on 3:24 AM

Si en el mundo vivieran sólo 100 personas

Publicado por ZeroZen

Miniature Earth.
Si estas leyendo esto, perteneces al 3% de la población mundial con posibilidad de hacerlo. Si tienes un techo sobre tu cabeza, una cama donde dormir, un refrigerador y un closet donde guardar tu ropa, eres más rico que el 75% de la población del mundo. Eso es al menos lo que se explica en Miniature Earth, un sitio donde se simplifica la población mundial a sólo 100 personas y en base a ello se mustran algunos datos curiosos y otros dolorosos.

Disponible sólo en inglés y portugués.

Link: Miniature Earth (Vía Digg)